Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Albert Einstein

Millikan, la bomba atómica, Oppenheimer y otro macguffin de Hitchcock.

  ¿A quién se le ocurre tener manía a los huevos? Una conversación esperpéntica que había empezado por aquel tema culinario. El científico tamborileó con los dedos en la mesa de su gabinete, repleta de farallones de papel. Más nervios. No en vano, el director de su instituto, el Caltech, promovía la colaboración con los grandes estudios cinematográficos, puesto que podía servir a los fines de recabar la financiación necesaria de proyectos de investigación  costosos. No olvidemos que l a ciencia era la hermana pobre de los presupuestos hasta que el Informe Maud , Fermi , Einstein, y otras vedettes de la física convencieron al Presidente de los EEUU de la urgencia de adelantarse a los nazis en la fabricación de la bomba atómica.  El gran director británico.  Por eso, cuando le sugirieron al profesor  Robert Andrews Millikan,  que la alunada troupe de Los Ángeles, querría documentarse para un filme, nunca habría imaginado que le preguntasen sobre aquel proy...

Inconsistencias a la Carta.

  ¡C ómo no temer su cabezonería! Rudo en su lógica, tenía en su debe ser precisamente la persona más racional del mundo. Buscaba la incompletitud, cualquier atisbo que permitiese refutar verdades que se habían considerado hasta su discusión, demoledoras. Su amplia frente, los quevedos y los cabellos que se habían tornado grises, conferían al matemático Kurt Gödel un aspecto de madurez y seriedad que siempre había poseído desde su más tierna juventud. Garabateaba con afán aquellas fórmulas en sus cuadernos de anillas y hojas de cuadros, como el tamiz con el que observaba el mundo. Muy cuadriculado. Las cosas solamente podían ser de una forma. Cuando se encontraba con Albert Einstein , pelos que se proyectaban igual que una irradiación, ojeras y unos belfos en los que se atisbaba ironía, dejaba hablar al genial físico teórico. Albert le derrotaba con su elocuencia.  Kurt Gödel, la relatividad de las matemáticas. De Kurt también se decía que era uno de los sabios que junto a Ein...

Vida y destino de Grossman

Los prontuarios del Holocausto judío recogen que Vasily Grossman fue el primer periodista en llegar a Auschwitz y enfrentarse a los abismos insondables del ser humano, que tienen en ocasiones, verdaderos contornos de pesadilla. Pilas de cadáveres famélicos por la evidente inanición de la que fueron objeto en vida,  el hedor dulzón de la muerte que le guiaba a través de la vías del tren y subido a su todoterreno .  Todo hería al plumilla, que había sido reclutado  con el fin de recolectar los testimonios del terror nazi en territorio soviético   por la leyenda viva de la literatura   Ilyá Ehrenburg . El   viejo combatiente de nuestra Guerra Civil  y que sobrevivió milagrosamente a la yezhovina (1) actuaba en representación del Comité Judío Antifascista (CJA).      Como Ucrania se había convertido en un espléndido granero en este caso de historias de horror, Vasily inquieto y a pesar de que le hormigueasen los dedos,  no cesaba...

Una singladura por las estrellas de Chandrasekhar.

-  ¿Muna, no te parece extraño el universo?- Flanqueados por veredas de pinares, asomaba la luna en el   Camino del Arcipreste y casi no llegábamos al cierre del parque recreativo de la Panera. No fue óbice que la noche se cerniese bullendo en cada roca para que  encogidos por semejante bóveda celestial, Manuel  Ontiveros  me discursease  de cosas que escapaban a nuestro discernimiento . Púlsares, cuásares o agujeros de gusano titilaban como bailarinas singulares por encima de nuestras cabezas. Más tarde, con nuestras familias y el tole tole de su casa del Espinar, nos apartamos a la balaustrada del porche a pontificar acerca de literatura del género, que nos abriría algo los ojos respecto a la liturgia de la religión de las estrellas (1) .   - Cualquiera que nos oiga, Lolo, parece que entendemos de algo y en realidad no comprendemos nada.- Le repuse, mientras él expelía humaradas azules de forma muy plácida. Enseguida hicimos una semblanza de...