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Mostrando las entradas etiquetadas como Nikolai Yezhov.

Yezhov, maldito por todos

  L a Lubianka, antiguo palacio de los horrores, quimera de la sinrazón  en la que fueron a parar tantos infelices,  y semejante mujer, pellejuda y de carnes magras, pero con todo un hato de energías, hablaba con una verborrea inexpugnable al desaliento. Le contó que venía a revisar el expediente del camarada  Nikolái   Yezhov . Se le había borrado de repente la sonrisa al funcionario, que llevaba en la casa más de veinte años, y había escuchado las más trágicas leyendas sobre los arrestados. Los gritos de la tortura de Ósip Mandelshtam , el gran poeta, que rayó con la locura en su estancia en el bello y gélido palacio. El vate, algo grueso y rozagante, parecía un fantasma de sí mismo, con esas ojeras que le dijo Volodia, el viejo guardia, en el que Osip Mandelshtam despertó lo que parecía un atisbo de piedad. Uno de sus poemas  preferidos, lo había compuesto el gran vate. Del que no quedó nada de ese petimetre, que llevaba un lirio en el valle del ojal....

El impenetrable camarada

Poco se sabe con certeza de aquel articulista del Pravda , que apareció por Barcelona de manera inopinada una vez comenzada nuestra contienda, y ante el cual muchos callaban o se apartaban, porque venía con la aureola de la voz de su amo, Joseph Stalin ( Hugh Thomas en su gran obra sobre la Guerra Civil le llama el hombre de Stalin en España). Muy conocido entre la intelectualidad de izquierdas debido a su cargo de Presidente del Comité exterior de la Unión de Escritores soviéticos , y a que desarrolló con motivo de sus funciones, una importante labor   en el extranjero para diseminar la cultura ideológica que subyacía  en la estrategia del  Frente Popular,  a partir de 1935. Así,  el camarada  Mijail Koltsov  se desdobló en aquel período de tantas asechanzas, y v iajaba por Europa raudo; no era extraño que apareciese con su exigua maleta de cartón en París, para subrayar aspectos en la línea ideológica de las publicaciones comunistas, que debí...