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Mostrando las entradas etiquetadas como Mi último suspiro

Buñuel en República confidencial

Con un dry Martini se le soltaba la lengua. Pues eso, un inspirado Luis Buñuel contaba en su libro de memorias, Mi último suspiro , que la gran París, grisalla de los artistas de orígenes más diversos, se había convertido en un polvorín en la década de los treinta. De todas formas siempre fue una urbe pródiga en violencia, sobre todo para unos ojos más acostumbrados a las sutilezas de los hombres que guardan las apariencias y no resuelven sus odios, sin embozos. No en vano, en una de sus primeras incursiones en la noche de la capital francesa, el de Calanda  todavía ebrio por los contornos vaporosos de sus bulevares,  recordaba cómo a su amable anfitrión en una cena, se le demudó inopinadamente el rostro. Y sin mediar palabra, salió disparado al otro extremo del restaurante, para abofetear a un desgraciado. Cuando retornó a la mesa, le habló de la insole...