Un cadáver en el hielo y bocabajo, guardaba un misterio que ni siquiera el gran escalador Renhold Messner , ha logrado desvelar. Sus hipótesis se basan en barruntos fundados dada su dilatada experiencia en la montaña, pero nada concluyente. El muerto había permanecido oculto largos años como celoso guardián de una de las leyendas más mágicas del alpinismo. No en vano, varias expediciones habían tratado de dar con los restos de George Mallory y Andrew Irvine para desentrañar parte de las incógnitas que se llevaron consigo. La duda los persigue más allá de la muerte, porque ¿llegaron a encimar la montaña más alta del planeta en el año 1924? Aquel cuerpo tumefacto, sin gafas de sol puestas, según cayó y con la tibia y fémur rotos, sugiere que George Mallory habría iniciado el descenso cuando la muerte le sorprendió. ¿Se puede colegir de esta evidencia circunstancial que Mallory y su compañero llegaron al pico del Everest ? Tampoco. Otros ...
Un viaje por la historia y la cultura