Lejos de la semblanza, puesto que Marco Antonio Núñez , bloguero, rompió moldes con esta entrada dedicada a uno de nuestros escritores preferidos , Francisco Umbral , que casi convertiríamos en canónica, puesto que rescata el espíritu socarrón del escritor madrileño, resucitado en Valladolid y que mendigando a veces por Salamanca, donde recordaba sus fachadas bombardeadas de plateresco y de tedio, se hizo periodista y escritor. Más que abundar como decíamos en rasgos de su carácter, o de una vida sembrada de anécdotas gloriosas, queríamos rememorar una glosa de una vivencia propia y relacionada con uno de los mejores poetas y narradores de nuestro tiempo (1) . Recuerdo entonces el Café Central , sumido en la penumbra previa y anunciadora del jolgorio nocturno, repleto de claves jazzísticas . Ruido de vasos, cubertería, que el garzón ponía en orden; más allá, murmullos de conversaciones y nuestra amiga Anita, una periodista granadina, con deje metali...
Un viaje por la historia y la cultura