Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como J.B. Sitges

Una impotencia no tan real

  S e retiró su Fedora, que puso entre las perneras de rayas de su pantalón. El señor Sitges cabalgó sobre sus patas, preso de un nerviosismo y frenesí por defender a su cliente malogrado, mientras aguardaba su turno en la antesala de la biblioteca del Doctor Gregorio Marañón . La primera vez muchos años antes, dudó de si se acordaría de él y de sus pesquisas alunadas. Aquella herencia por la que acudió a ese mismo gabinete a solventar unas rencillas que le costaron sonoras acusaciones de antipatriotismo. Con vano desdoro para lo que había establecido como su  causa más noble. Ni siquiera estimaba en igual grado a los niños de la inclusa  de Valencia para los que había destinado una renta. La causa de Don Enrique le nublaba la razón. Era la época del error Berenguer , que a la sazón le había acarreado según el filósofo Ortega y Gasset , la pérdida de la corona a Alfonso XIII . Caricatura del doctor Gregorio Marañón - ¡Qué dictablanda, dictadura, señores! ¡Auto-ri-ta-ris-...