" Yo no sé si las leyes son justas o si las leyes son injustas; todo lo que sabemos los que estamos en la cárcel es que el muro es sólido, y que cada día es como un año, un año de días muy largos ." De profundis , Oscar Wilde . A l otro lado de las rejas, acaba su mundo cuando llegaba la noche. Las cerraduras que chirriaban al cerrarse, el sueño pestilente, y las erupciones que le provocaban los trajes de arpillera. Ni el pretil de la poesía o el recuerdo de los rimeros de libros, agazapados en la estantería de su gabinete, le hacían escapar de la humedad que se le metía en ese caparazón roído por la infamia. Más derruido por su sentimiento de culpa. Encendía el cabo de una vela, que le escondía un centinela admirador de su poesía, para que Paul Verlaine , maestro de los simbolistas, continuase pergeñando versos. Pero lo más, a lo que le llegaban las fuerzas, era a hojear una Biblia agónica, que escondía tras un hueco y un resto de ladrillo....
Un viaje por la historia y la cultura