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Mostrando las entradas etiquetadas como John Dos Passos

José Robles, en la sombra del infierno.

  E staba emocionado, jamás habría sospechado, haber dejado tanta huella en sus alumnos de la Unviersidad John Hopkins . Confetis, trompetillas, algazara inesperada, al traspasar el quicio de su clase. Aquella mañana, sin embargo, se pasó con desgana la hoja de afeitar sobre su rostro aceitunado, tuteándose en ese espejo, que podía ser infinito y que le dio un escalofrío. Pepe se había levantado con las mismas ojeras de siempre, roídas por el cansancio. Afrontaba la última clase, en las que no regateaba un resquicio de esfuerzo, con la emociones contenidas y mucho sueño. No en vano, Don José Robles Pazos había evocado en un duermevela intenso sus primeros días en la universidad, además de la gran ayuda que le había brindado John Dos Passos . para instalarse en un país, cuyas costumbres y burocracias le eran oscuras. José Robles Pazos, el gran profesor Le unía más que una sólida amistad a aquel escritor, reportero trotamundos, al que había conocido en Madrid hacía veinte años, gra...

Hotel Florida, circo ambulante y literario

Al Madrid literario le mocharon una aguja y ventanales recreados por un hado de la arquitectura, llamado  Antonio Palacios . Fruto de la especulación que algunas lenguas malhadadas circunscriben al entorno más cercano de  Carmen Polo , mujer del  dictador Franco , el  Hotel Florida  como testimonio de una época aventurera iba a ceder su lugar a un espacio comercial destinado a  Galerías Preciados,  que también el deletéreo paso del tiempo ha condenado al desván del olvido. Es cierto que por sus estancias de buen tono, un peldaño por debajo de los dos trasatlánticos de la época de la hospedería en Madrid, el  Ritz  y el  Palace  (1) , resonó el repiqueteo de la mítica  Underwood  de  Hemingway , quien fielmente todas las noches, desde su habitación número 109 recreaba con incisivos artículos el rastro que dejaba nuestra Guerra Civil en los cuerpos y sobre todo en las almas de los supervivientes ( los muertos ni sueñ...