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Mostrando las entradas etiquetadas como Dictador Franco

Muertes de perro

Boquiabierto, y luego con una sonrisa socarrona, se dirigió un asistente a Don Francisco, tras la conclusión de la conferencia. Ojos todavía alucinados, pues lo que había contado el escritor granadino en su disertación, se correspondía exactamente con la realidad de su país. - Usted refleja exactamente la realidad de mi país. Conoce muy a fondo los entresijos de nuestra política.- Aludía a la ficción de  Muertes de perro  que es atemporal y revela fogonazos visionarios para el lector, incluso el contemporáneo (1). El admirador compungido de  Francisco Ayala –parecía un Cristo lánguido de un retablo barroco -   hablaba de su país,  Nicaragua,  y decimos compungido porque nuestro escritor granadino le repuso que jamás había estado allí. Tratando de salir de su íngrima zozobra, insistió que había personajes de la vida política nicaragüense perfectamente retratados en la novela. Sin embargo, como afirmaba el intelectual español, no se había inspirado al me...

Hotel Florida, circo ambulante y literario

Al Madrid literario le mocharon una aguja y ventanales recreados por un hado de la arquitectura, llamado  Antonio Palacios . Fruto de la especulación que algunas lenguas malhadadas circunscriben al entorno más cercano de  Carmen Polo , mujer del  dictador Franco , el  Hotel Florida  como testimonio de una época aventurera iba a ceder su lugar a un espacio comercial destinado a  Galerías Preciados,  que también el deletéreo paso del tiempo ha condenado al desván del olvido. Es cierto que por sus estancias de buen tono, un peldaño por debajo de los dos trasatlánticos de la época de la hospedería en Madrid, el  Ritz  y el  Palace  (1) , resonó el repiqueteo de la mítica  Underwood  de  Hemingway , quien fielmente todas las noches, desde su habitación número 109 recreaba con incisivos artículos el rastro que dejaba nuestra Guerra Civil en los cuerpos y sobre todo en las almas de los supervivientes ( los muertos ni sueñ...