N o tenía cuerda su reloj de pulsera, pero la luz en el gabinete le dio una impresión de la hora que correría a esas alturas de la tarde. Don Manuel Chaves Nogales dada su afición a los clásicos griegos y españoles, Calderón de la Barca y Esquilo , abrigaba con decoro aquel ejemplar ajado, de modo que maniobró con cautela aquel libro con las aventuras de Belerofonte. En realidad , aguardaba a que las galeradas del Ahora , se convirtieran en la tinta fresca de la mañana. Le habían pasado cosas, pero ninguna como los titulares que lucirían en aquella tirada, que le causaron tanta perplejidad. Alejandro Lerroux dimitía por el escándalo que hizo que también su formación política, el Partido Radical , implosionase. Manuel Chaves Nogales y su esposa, el gran periodista y referencia ética. Un periodista incómodo, ese Santiago Vinardell , en lo que el partido había llamado extrañas fabulaciones, logró establecer la conexión con su sobrino Aurelio Lerroux ...
Un viaje por la historia y la cultura