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Mostrando las entradas etiquetadas como Hitler

El Ruiseñor

D os hermanas en el parteaguas de la historia en que se convirtió Francia en los años cuarenta. La mayor,  pudorosa y prudente, frente a la hermana impetuosa joven que quiere cortar las hierbas frescas antes de que se agosten. Esta última sigue una singladura poco recomendable: de un colegio a otro, porque no se resiste a las convenciones de una sociedad que busca como buena casamentera, educar a las mujeres en los valores de la esposa sumisa. Pero de pronto todo aquel mundo de cartón piedra se desvanece, cuando los tanques de Guderian con sus orugas resonando como ecos de una destrucción voraz, irrumpen en las Ardenas, escamoteando por supuesto a la reluciente Línea Maginot el protagonismo que le había reservado presuntamente la historia . Y gracias a la Guerra relámpago , la Wermacht está a punto de acabar en mayo con las tropas inglesas y francesas en Dunquerque, para poco después ocupar la capital, París. Antes como sabemos, el ...

Mona Lisa y el rapto de su sonrisa

Podría haber sido una cabaretera, una meretriz cualquiera que nos secretase su tarifa en la  Babilonia de Heródoto o incluso una esfinge egipcia; tantos papeles interpretados por la jocunda señora, que siempre ha sido muy polifacética en nuestra mente calenturienta. Por lo demás, sabedora de los secretos más recónditos de monarcas, se malquistó con emperadores- fue una de las prerrogativas de Napoleón , que colgase de la pared de su gabinete: algunos autores sugieren que el conquistador se inspiraba haciendo sus necesidades, en los trazos de Da Vinci . Quizá sea éste el origen de su  sonrisa sempiterna, pese a que los expertos nos hablen del esbozo y la técnica empleada por el artista italiano, que engaña a nuestros ojos. Pero la muchacha nos parece susurrar en relación a Bonaparte o por lo menos nos lo imaginamos, que no la tenía tan grande.Claro que para los mal pensados, aclaremos que se refiere a la inteligencia del...

Las acuarelas de Tamerlán

La lectura reposada del dominical con las pantuflas en las que se embebían mis pies y los tragos cortos de café, albergaban algunas veces muchas sorpresas. Porque agazapada entre noticias más propias del día de la marmota, como la casmodia de una ceremonia de los Goya carente de ritmo y la negociación eterna para conformar un gobierno en España, enseguida un titular había reclamado mi atención: se habían subastado dieciséis acuarelas de un autor maldito por cuarenta mil euros. La vivienda del Dr Bloch es la pieza más valiosa, con la firma inflamada y la subjetividad de nuestros ojos, que se disparan en cuanto se juntan las letras que por antonomasia han encarnado el odio: HITLER . Apenas recordábamos bajo la frágil mirada del Führer en La Guarida del Lobo , sus ínfulas de artista. Estragado, la bestia luciferina andaba exánime como un saco al pasar revista a sus tropas. Sin duda, las arrugas y la piel verde velaban la imagen del líder, que no guardaba ningún parecido, con el gesto...