- ¿Qué cojones hacemos aquí?- Replica un Varela al que el frío le corta la cara a cuchilladas. Aguanieve. - Espera, que debe estar por aquí.- le respondo impaciente, aunque tampoco estoy seguro hasta que confirmo que aquel es el lugar que buscábamos ansiosamente en medio de la noche. Entonces apreciamos a vuelapluma remendones y humedad, mientras nos aferrábamos al paraguas en un Madrid lluvioso. A pesar del viento arrabalero, paseábamos por los alrededores de Velintonia 3 furtivamente, como amantes despechados, o lo que es peor, como voyeurs con cámaras voraces, que atestigüen el triste epilogo de una de las moradas de nuestra literatura. Como a Quevedo, la murria y el cieno cercanos a la cancela, y los muros nos sugieren sus versos, porque quizá los muros de Vicente Aleixandre, sean los muros sino de la patria, si los de la indiferencia. “ Mire los muros de la p...
Un viaje por la historia y la cultura