Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Bólido de Tungunska

Un rayo nada corriente

Rostros rudos que brillaron en la oscuridad, mientras rogaban un rayo de calor, que poder hurtar al samovar. Embutidos en mantas, bisbiseaban en un ruso de huraños, sin embargo, el más joven, Yuri,  un físico matemático que escapó de la miseria del campo, recelaba de todo  fetichismo y al  mismo tiempo anhelaba su aldea, tan bucólica y atemporal como un cuadro de Chagall . Padre e hijo discutían, de vez en cuando elevaban la voz, y súbitamente entraron en faena sobre un acontecimiento que había azorado  a toda la comarca. Una inmensa bola de fuego que había barrido el cielo y anegado sus oídos de un estertor sordo. Llegó el día del juicio final según el padre, de dentadura hedionda, que mal fumaba unos hierbajos. - ¡Qué Dios nos tenga en su seno, Yura, cuando llegue nuestro día! - Padrecito, no creo en las advertencias divinas como usted dice y ese día llegará en cualquier momento, con la cantidad de meteoritos que and...