Brumas del pasado me envuelven, en medio de este intenso tráfago de Madrid, que invita a la reflexión. Una larga fila de intermitentes parpadeando, las torres bruñidas de la urbe mientras oteo el horizonte en la M-11 y la radio escupe los mismos fantasmas de siempre. Parece que el país se hubiese frenado hace unas semanas, pero seguimos con los mismos ojos embotados del sueño. A guisa con el terno, y una mañana que adivino frenética, se me va dibujando el en mis retinas el post de hoy. Don Felipe, que era un enorme lingüista, amante de la Antigua Grecia y de Roma, acude con pies ligeros a mi auxilio, de víctima de la página in albis. Su silueta se recortaba contra la pizarra, algo contrahecha, los trajes le caían que flotaban en su cuerpo carniseco. Una ligera tara de su brazo izquierdo, le hacía tenerlo encogido y moverlo como si fuese una vara de hierro. Tenía en el ademán la apostura de las figuras hieráticas egipcias posando de perfil, con el aroma de los Ducados pululando y ...
Un viaje por la historia y la cultura