Y los párpados de la diva se cerraron como la cantilena del tango, a la vez que parloteaba conmovida con el famoso actor y dramaturgo, Sacha Guitry. Léonie Marie Julie Bathiat , más conocida como Arletty vagaba en un éter impreciso ¿Pero habría muerto en vida? Se palpó sus mejillas que se habían tornado completamente albas. Ni siquiera el champán resucitaba sus párpados alicaídos. Lo supo, en cuanto los Aliados hollaron tierras normandas (1) . ¡ Problemas, problemas, y más problemas! Los tambores lejanos de la guerra ahora resonaban a pocos kilómetros de un París, que había vivido en un remanso de paz hasta entonces. – Nos van a depurar, querido amigo. - - ¿Qué hemos hecho? - - ¿Te parece poco? – Preguntó acongojada Arletty. - - No hemos hecho más que vivir. - Repuso convencido Guitry.- Quizá nos picase la curiosidad, que en muchas ocasiones es insana y más...
Un viaje por la historia y la cultura