U na gota brotó inesperada de los ojos de Dido . La reina tumbada en un diván, no daba crédito a aquellas luchas bárbaras a muerte, que se dieron en Troya . Le habían llegado rumores cantados por bardos con liras, pero aquéllos pecaban de excesos, con el fin de aflojar las bolsas a los espectadores incrédulos de sus pláticas. Todo debido al desenfreno de Paris , que había raptado a Helena sin pensar en las consecuencias. Bueno, era más difícil de explicar, pues tres diosas insidiosas, se tapó la boca la hermosa Dido al idear tan sencillo ripio. Las tres divinidades habían tentado a un imberbe Paris , que cayó en las redes más carnales de Afrodita . Menelao , el marido burlado de Helena, reclama entonces venganza y todos se abocan a la sinrazón de la guerra .- Por una mujer, querido Eneas, la historia de siempre. - Los hombres somos capaces de llevar a cabo cualquier tropelía por el amor de una mujer, querida Dido . Pero el espartano había sido burlado en su honor...
Un viaje por la historia y la cultura