Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Kremlin

En las fauces de los lobos de Stalin

  D esde el exterior, le apabullaba a Leopoldo Bravo , la fortaleza del Kremlin y su muralla carmesí. Más que la momia de Lenin , que ante la turbamulta apiñada en su derredor, parecía detener el tiempo.  Pero cómo no palpitar con el ejemplar ajado de John Reed , Los diez días que estremecieron al mundo , que volvió a releer cuando le destinaron a la legación argentina en Moscú.  Aquella mañana se había levantado con un sobresalto.  - Señor embajador, le quiere ver su excelencia, Joseph Stalin . No bromeo.  - Se lo ruego, Albertini, por la concha de su madre. Que no me chupo el huevo. - Le salió el donaire y bravuconería porteña, postergando cualquier equilibrismo diplomático. No quería creérselo, por más que  su empleado  jurase y perjurase . - No estamos para chicanas.  Evita, estrella del peronismo. Minutos más tarde, vestido a trompicones, estaba en su automóvil , un Mercedes negro. Le abría el paso una escolta de motocicletas con la estrell...

Campos roturados

A cerca del bagaje controvertido de Mijaíl Shólojov como altavoz cultural de las autoridades soviéticas ,  han circulado ríos de tinta. El presunto colaboracionismo y dejadez respecto al trato dispensado por las autoridades de la dictadura comunista a los intelectuales de la época, como el gran vate Ösip Mandelshtam, no logran eclipsar sin embargo un gran legado literario.  Nada quedó del Ösip más romántico. " Vivimos sin sentir el país a nuestros pies, nuestras palabras no se escuchan a diez pasos. La más breve de las pláticas gravita, quejosa, al montañés del Kremlin... " (1) Epigrama de Ösip Mandelhstan Porque cabe recordar a guisa de inventario, que Shólojov fue presidente de la Unión de Escritores soviéticos , y su quehacer en este sentido deja en algunos aspectos mucho que desear, por ser livianos en la crítica  tal y como señala Vitali Shentalinsky y recogimos en este link . Además, Mijaíl obtuvo el premio Nobel en el año 1965 a pesar d...