U n interludio oscuro pero enseguida entraban en la pequeña pantalla los primeros compases del Lago de los Cisnes de Tchaicovsky . La caja tonta no se había vuelto loca y los moscovitas recelaron de que algo iba a ocurrir, pues era la forma habitual en la que se producían los relevos en el partido comunista de la extinta URSS. Dancemos un instante con los pequeños cisnes. Entretanto, las ruedas de las orugas de los tanques resuenan sobre el pavimento de las calles, en las que se escuchan además el murmullo in crescendo de la barahúnda que se opone al golpe. Nada de oquedad en la respuesta, los rusos quieren cambios y los van a defender. Muchos discutían en plena intemperie ardorosamente sobre la ingenuidad del Premier soviético, Mijaíl Gorbachov .- Pero cómo se le ha ocurrido irse de vacaciones a Crimea, si lo sabe hasta un niño de teta.- Proclama un enteradillo, que azogado por el embrujo de las masas, aclara tras pegarse un lingotazo del santo licor de los rusos, el vodka ...
Un viaje por la historia y la cultura