U na profesión abnegada, en la cual la palabra dignidad está cargada de connotaciones, que se nos escapan pero que el mayordomo protagonista nos ilustra con una historia narrada por su padre. ¡ La parábola del buen criado! Un sirviente, algo más, que ha de preparar un comedor y que a bote pronto se encuentra con un tigre moribundo bajo la mesa. Más peligroso si cabe, cuando la bestia se muestra arrinconada, por lo que el sirviente acude a la mesa de su amo, y con toda la firmeza, flema podríamos decir dadas las circunstancias, le informa de la llegada del incómodo visitante. Pero que " no se preocupe ", pues al fin y al cabo, el fiel sirviente enristra un rifle, con el que pone término a la vida del depredador. Todo para que la mesa se ponga sin retraso como estaba previsto. A cualquiera le viene a la mente, el estropicio, la sangre que mana de la bestia, sin embargo, el criado de inconmensurable templanza, lavará la zona, que lucirá como si nada hubiese pasado. El fi...
Un viaje por la historia y la cultura