»A las 15,30: ¿el Demiurgo de Platón es un pobre albañil italiano, o es una hipóstasis de la Divinidad que se manifiesta como causa eficiente de la Creación? » Adán Buenosayres -G ia, Gia, ¿ dónde estás?- Jugaban a ese juego secreto de esconderse. Una brizna de felicidad, Giacomo se esponjaba entonces en una sonrisa traviesa. - Por aquí no. - Insistía su abuela, buscando al niño risueño de cabello rubio entre los percheros en los que flotaba la moda italiana. Un dédalo de trajes y de vestidos, por los que Giacomo se escondía de su diligente abuela, que solamente fumaba cuando no había clientela en su boutique. Si sonaba la campanilla, con aspavientos trataba de dispersar el humo. Sus labios rouges, cara ovalada de actriz italiana de los años cincuenta. A Noemí la comparaban con Lucía Bosé , aunque tuviera los ojos verdes y la tez alba. Era su porte elegante, decían. Aquella mañana no hacía más que lanzar lamentos al desgaire, que un sensible Gia captaba y hacía s...
Un viaje por la historia y la cultura