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Mostrando las entradas etiquetadas como Plan Dawes

Hermanos de sangre de Ernst Haffner.

H abía una esperanza alba, que reconciliaba a todos los alemanes de diversas tendencias ideológicas. No en vano, lo avalaban sus logros. Pero un día funesto, cuando se levantaba de la cama, notó que su mente flotaba y que algo no terminaba de funcionar. Su maldita cabeza, no le permitió lograr el equilibrio mientras sentado otra vez en la cama, se abotonaba su camisa. Una apoplejía acababa con la vida del mayor político germano de los endiablados Años Veinte, un tal Gustav Stresemann . Época que pareció una especie de montaña rusa, para un Viejo Continente y en especial para su patria, Alemania, tan castigada por la destrucción de la contienda más reciente.  El gran líder político, Gustav Stressemann. Todo el país lloró el repentino óbito, de manera sincera. Con él, los nazis habían perdido cualquier esperanza, también las revoluciones bolcheviques de germinar en tierra germana. ¿Y ahora qué? La conducción de Gustav Stresemann, cuyos logros en política internacional, como las suces...

El tren de las finanzas.

En esta entrada abrimos una ventana a los locos años veinte, y sobre todo a unos personajes marcados por una guerra, unos crecientes déficits de las haciendas europeas, sumados a la inestabilidad monetaria característica de aquel período. El secreto bancario suizo permitía zafarse de la acción de un fisco cada vez más voraz, pero también prometía unas estupendas aventuras en tren, que corrían otros en el lugar de las  familias  acaudaladas . No en vano, en esos años, como nos señala el gran Mauricio Wiesenthal , hubo ante todo un gran contrabando de dinero, con Suiza como epicentro. En nuestros días, a un golpe de solamente un clic, podemos mover grandes sumas sin inmutarnos.      N adie osó contar esta historia, hasta que llegó él.  En la cárcel todos somos unos santos y nadie ha cometido un delito. Marcel se elevó como una bailarina que emprendiese una danza en torno al patio del presidio. - Le rompería las nalgas a la princesita.- Dijo uno de los presos,...