A ndrew Croker-Harris es un profesor atiplado, que hojea imperturbable los trabajos de sus alumnos. Espigado, encorsetado tras unas gafas que se vuelve a enhorquetar, en medio de un silencio sepulcral que gobierna todas sus clases. El venero de sus ojos claros reluce fríamente tras los quevedos. Es fuego mortal, que se convierte en frustración en sus alumnos, quizá porque arroje por ellos el desencanto, que siente él mismo. Sin embargo, dibuja en el aire seguidamente las reflexiones que ha aprendido como una letanía. - Siento decir, que deberán repetir sus traducciones. Ni de lejos se acercan a lo que han de parecerse - Se sujeta las gafas, sus papilas se quedan sin líquido. - He descubierto desparpajo, pero un maltrato a los grandes clásicos, que todavía debieran seguir inspirándonos. Tenemos que respetar el pasado y no ultrajarlo. Las caras de angustia se reflejan en sus epígonos, pues nada alcanza la perfección añorada por el profesor. Al final de la clase, les re...
Un viaje por la historia y la cultura