Brillaba la luz de su inteligencia pese a la oscuridad de una ceguera que fue enterrando sus párpados, en una especie de maldición familiar. También nos sorprendía en entrevistas por las que se prodigaba, con su risueño rostro, en alguien que fue acusado de lejanía intelectual. Así, sus reflexiones profundas e inexplicables en determinadas circunstancias, cobraron nuevos rubros bajo otras perspectivas y contextos diferentes. Hay quien adivina en el hombre de infinita memoria de uno de sus relatos, un barrunto de internet, pero lo que en realidad trasluce el cuento, es la pesadumbre que provocan los recuerdos, cuando la memoria nos los trae incesantemente al presente. El relato podría haberse titulado El hombre que vivía eternamente en su pasado . A estas alturas seguramente los lectores hayan intuido, tras pistas un tanto evanescentes, que estamos hablando de Jorge Luis Borges , del que se cumplen treinta años de su desaparición ( en concreto, ayer 14 de junio) . Aun...
Un viaje por la historia y la cultura