Gardel, la muerte no es el final

Su expresión mudaba con los cirujas, maulas, otarios o perdularios que se aferraban a un viejo esmoquin como brillo de un pasado de éxito, que se perdió en los anales causados por las desdichas.  Se apoderaban de él con nocturnidad en todos y cada uno de sus shows, que le removían las entrañas para dejarlo exhausto. Las minas eran  estrellas inalcanzables,¿ quién no se ensoñó con Madame Ivonne?

Han pasado diez años que zarpó de Francia,
Mamuasel Ivonne hoy solo es Madam…
La que va a ver que todo quedó en la distancia
con ojos muy tristes bebe su champán.
Ya no es la papusa del Barrio Latino,
ya no es la mistonga florcita de lis,
ya nada le queda… Ni aquel argentino
que entre tango y mate la alzó de París

Aquellos personajes cobraban vida en su interior, y el cieno del arrabal, con las notas sincopadas del bandoneón se convirtieron en poesía. Por eso cuando el avión que les transportaba chocó con otra aeronave antes de despegar en Medellín en el año 1935, segando la vida de Carlos Gardel y de su camarilla de artistas, muchos lloriquearon al leer la noticia en primera plana. "¡Qué no se note que somos chicos duros!", musitaban los taitas.  Una noticia que tocaba al orbe de pleno. Don Carlos se había lanzado a conquistar el eje cafetero del tango, muchas veces menospreciado pero siempre tan importante, no es una milonga. Y uno de esos zarpazos ineluctables de la vida, nos arrebató al ídolo, porque Argentina vivía un momento de esplendor en la que se proyectaba a través de leyendas y mitos como el creado en torno a Gardel ( ese aura duraría con fulgor hasta Evita, y se intentó con el semidios Maradona). El cadáver del héroe viajó durante seis meses entre dimes y diretes, una vez reclamado por el gobierno argentino. A su llegada se le dieron por supuesto honras fúnebres de jefe de estado, no era para menos. 


De José María Silva (died 2000). Because of Law 9739/art.20 (Uruguay) -photo taken by request- copyright was in head of Carlos Gardel (1890-1935). - Archivo General de la Nación, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3470670
El gran mito que alumbró el orbe entero
y cuyo legado pervive en el programa de la 
Unesco, Memoria del mundo.


Rehúso la polémica de sus orígenes(1), o que se tornase en uno de los nuevos santos, cuyos restos se disputaron con ardor. ¿ A quién pertenecía? Guardarlo en Medellín significaba tener una mina de oro en ciernes. Al regidor de la ciudad se le hicieron las pupilas chiribitas o lo que es lo mismo, se le tiñeron con el signo de los dólares. Sin embargo, nos atrae más el periplo del féretro por distintos países, ya que como sabemos Argentina reclamó a su santo ¿  Pero sabían que a Don Carlos se le veló en Nueva York? Era evidente, queridos lectores ¡¡¡Nueva York coge de camino para desde Medellín abordar Buenos Aires!!! En cualquier caso, amén de las ironías, vayamos siguiendo la cronología de los hechos: los restos calcinados del artista fueron exhumados a la seis de la tarde del 19 de diciembre de 1935 según el diario colombiano El Tiempo, aunque sufrieron más tarde en Colombia muchas vicisitudes burocráticas. Primero, se trataba de una cuestión de higiene arguyeron los más sesudos doctores de la susodicha Junta de Higiene. Revolotearon sobre los despojos del tanguero que confinaron en una caja de zinc y luego en una madera. ¡¡¡ Higiene, higiene, higiene!!! Vociferaban los facultativos mientras se enhorquetaban prudentemente sus quevedos. 


De José María Silva (died 2000). Because of Law 9739/art.20 (Uruguay) -photo taken by request- copyright was in head of Carlos Gardel (1890-1935). - Archivo Gráfico de la Nación Argentina, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=30134133
El "Morocho de Abastos" comenzaba a cincelar
su silueta como requisito para labrar su
futuro de ídolo 



Si la burocracia ardía con los requisitos más rayanos con la premiosa pulcritud, llegó la política para desbaratar definitivamente un trayecto que llevaría un mes según los cálculos de la época como afirma uno de los eruditos del tango en esta entrada de la BBC El épico viaje del cuerpo de Gardel - si tienen tiempo asómense a ella pues es una verdadera delicia. Así, Luciano Londoño López nos cuenta que en la época, en el país platense habían surgido rencillas irreconciliables por un polémico artículo del Tratado Roca- Runciman, en el que la carne argentina salía mal parada en los tratos comerciales con Estados Unidos e Inglaterra. Incluso refiere el sabio de Don Luciano que hubo un asesinato  de un senador de la República por este mal paso. Si nos ponemos en contexto, las fechas eran lúgubres para el comercio internacional, puesto que la Ley Smoot- Hawley, 1930 (2) aventaría sus últimas esperanzas. En Argentina se viven estas cuestiones con un pundonor excesivo, se trazan a veces conspiraciones ilusorias, pero para lo que nos concierne en esta historia, el ejecutivo de entonces, quería entretener a la opinión pública con las dificultades con las que se topaba el viaje del nuevo Santo, a fin de que se olvidase la polémica del tratado comercial. La resaca del Crack del 29 sigue en su punto más álgido por otra parte, y el país andino no será una excepción.


El caso es que por donde pasaba Gardel y su séquito mortuorio se le velaba como si fuese San Francisco de Asis. Se han erigido monolitos, estelas en los lugares donde hubo constancia por los que transitó el féretro de Gardel, e incluso en los que no ( en Ríosucio, se inventó esta parada como reclamo turístico afirma uno de los protagonistas del reportaje de la BBC, de la que bebe en su mayor parte esta crónica). La comitiva estaba compuesta por busetas o limusinas que portaban al interfecto, más sus veinte baúles con los que giraba en sus tours interminables. Cuando el camino se estrechaba o empinaba en esa Colombia que nos contempla desde la altitud,  pasaban los bultos y el ataúd a unos mulos, que pencaban con la dicha de tan dura encomienda, para subir las escarpaduras del Cerro de Caramanta. Mucha leyenda rodea a este séquito fantástico, de la que podemos empaparnos con la maravillosa novela de Fernando Cruz Kronfly, La Caravana de Gardel o la película, que se ha rodado de esta odisea con el mismo título homónimo. De esta guisa se salvaron numerosos obstáculos, y por fin, seis meses después, podemos decir que Gardel le entrarían de haberlo podido hacer, ganas de entonar los primeros fraseos de Volver, no fueron veinte años, pero sí demasiado tiempo por los intereses de unos y otros. Escuchémosle, en pie puesto que el maestro y gran mito del siglo XX lo merece. Cada día canta mejor, desde luego. 

Volver interpretada por Don Carlos Gardel


Yo adivino el parpadeo
De las luces que a lo lejos
van marcando mi retorno
Son las mismas que alumbraron



Editorial Silaba
La maravillosa novela de Cruz Kronfly
nos transporta al mítico y último viaje
de Gardel 




(1) Ayer 22 de noviembre, que se celebran  tantos aniversarios, algunos funestos como el asesinato de uno de los iconos del siglo XX, JFK, saltaba a la luz la noticia del regidor Tacuarembó que se lamentaba de que Patrimonio careciese de recursos para hacerse con las epístolas del Santo del tango. Quizá la puja se elevase por encima de lo razonable, pero entendemos las cajas destempladas del político. Los uruguayos que reclaman la uruguayidad de Don Carlos, precisamente en Tacuarembó, tendrán ese filo clavado por dentro. 

(2)Sería el aldabonazo para que los países practicaran las políticas conocidas como "empobrecer al vecino". Devaluar moneda para ganar competitividad, aunque como todos siguieron la estela de la devaluación, se entró en la fase de las crisis monetaria. La estabilidad monetaria es un requisito para reducir al incertidumbre en las transacciones económicas no sólo exteriores, sino que también interiores.




Comentarios

  1. Buen artículo, el que has escrito sobre el mito de Gardel, amigo Sergio, muy bien documentado y, sobre todo, contado a tu manera, esa forma tan amena de contar que nos engancha desde el comienzo hasta el final. Chapó, amigo, felicidades!!!
    Un abrazo.

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    1. Gracias, maestro. La odisea de su repatriación agrandó su vivaz leyenda, que han ido engrosando con un rico anecdotario muchos autores. Simplemente me hice eco de la historia, aunque añadiendo algo de misterio y abordándola desde diversos ángulos.

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  2. No leí la novela de la caravana pero estoy bastante al tanto de toda la mitología en torno a Gardel (y su muerte) y al tango, en su momento me documenté mucho sobre eso.

    Hay mil anécdotas como la de que Gardel tenía varios pasaportes (o nacionalidades) cada uno con su propia y distinta fecha de nacimiento. Asi que celebraba un cumpleaños diferente por cada nacionalidad, si le tocaba en suerte estar en un país concreto (durante alguna de sus giras) justo en la fecha natal que indicaba el pasaporte.

    Sólo una precisión: el avión no cayó, chocó con otro en la pista y se incendió.

    Saludos.

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    1. Perdona, Bonifacio. Creo que te estabas documentando para una novela, donde aparecía Gardel como personaje. Tu blog es como un laberinto lleno de sorpresas.

      Efectivamente, como el querido Watson has desvelado por pruebas circunstanciales que no maté a Gardel. Me traicionó el subconsciente, y es lo que un escritor muy reconocido me comentó en determinado ocasión. Hablaba que los meritorios deben rehuir de las aventuras en solitario, porque un texto perfectamente estructurado - no es el caso de éste- caía estrepitosamente a los ojos del lector por fallos flagrantes. El choque con el avión es un lapso que me exime como decía de la autoría de la desaparición del mito. Un abrazo y seguimos leyéndonos. Espero que tus circunstancias personales te permitan escribir más a menudo, que te echamos en falta.

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