domingo, 28 de agosto de 2016

Vetustos tangos de arrabal


Numerosa tinta ha destilado el tango con sus polémicas de arrabal, esparcidas en dominicales que lectores hojean desde la distancia,  con labios aparvados de asombro.Añadamos las cuitas entre seguidores de cantantes, que minusvaloran al presuntamente adversario - donde cabe uno no puede estar el otro- y que nos dejan boquiabiertos porque vienen cargadas de hiel. En el tango quizá lleguemos todavía más allá- no es cuestión de Julio Sosa o sólo el "polaco" Goyeneche - hasta denostamos países mientras discutimos por los orígenes de la estrella más emblemática, que reunía todo, una voz coloreada, un semblante de caballero por encima del bien y del mal, como aparece Carlos Gardel en las cintas que llegó a rodar  antes de su trágico final, que conmovió al mundo ( no alcanzó a los suicidios en masa que se produjeron tras el deceso de Rodolfo Valentino, pero Don Carlos era una estrella de proyección global en 1935).

¿Qué nos atrae realmente de esta melodía arrabalera ? Las letras que nos hablaban con elocuencia de las rencillas de alfoz ventiladas con la hoja de una navaja y por la fuerza de los chirlos. Tienen sus iconos, sus poetas, y hasta sus santuarios que han atrapado a célebres literatos (las aristas de inmundicia que se derivaban de los duelos con facas despertaron el interés de un Borges, que daba sus primeros pasos fuera del nido familiar). Pero también nos podríamos quedar con los arpegios elegantes del gran Astor Piazzola, que hubo de rescatar al tango del limo, con los gambeteos de los compadritos o las letras de amores agostados como el tango Nada ( http://www.todotango.com/musica/tema/659/Nada/ ) que tanto abundan y nos sumen en delirios de tristeza al maullar el bandoneón. 


Presencia, magnífica voz y condiciones interpretativas,
todo acompañaba al número uno del tango 


Sin embargo, es posible que los fabuladores hallemos muchas más razones en las historias que crecen en torno al tango como nubes tempraneras. Quizá como decíamos, la que más encono despierte tenga su origen  en la nacionalidad de Carlos Gardel, puesto que se tienen datos muy confusos que los tertulianos contraponen con fervor casi religioso, sin que el observador imparcial llegue a conclusión alguna y nos apremien  más bien con actos de fe. Los argentinos en este caso  reivindicamos los orígenes  franceses del cantante, todo por hurtarle a los uruguayos y según la opinión de estos últimos, la condición de Olimpo del tango a Uruguay ( también nació Julio Sosa y alguno más, pero el máximo exponente, Gardel, no debería "tener semejante tacha" escuché que le decía en tono de burla, más bien le escupía a un amigo suyo uruguayo en el Café  Tortoni, un compatriota arrebolado por los sudores de la disputa, porque ésta no es cosa baladí ni mucho menos) No nos detendremos en las evidencias que esgrimen cada uno de los bandos, porque nos interesa más una anécdota sobre este particular que refirió el magistral Eduardo Galeano en su prontuario de historias  de balompíé:  El Fútbol. A sol y sombra. Imaginemos al escritor uruguayo, siempre aferrado a su bloc negro que parece un misal, donde anotaba cualquier chascarrillo que surgiese en la cháchara menos enjundiosa, con el mismo ímpetu de reportero de  Heródoto o su reencarnación en el polaco Ryszard Kapucinski (o Richard para que sus compañeros de viaje no se liasen con su difícil pronunciación). 




Quizá lo de menos sea la esencia futbolística,
y lo de más, la maestría de Galeano
como contador de historias



Eduardo garabateó que la prueba fehaciente de la "uruguayidad" de Carlos Gardel descansa en dos hechos, ambos relacionados con el fútbol. En el año 1930, cuenta que reinaba la algarabía en el País de la Plata, los rotativos informaban de cada movimiento de su selección con el mínimo detalle, ya que iba a disputar la final del primer Mundial de fútbol, como se podrá imaginar el lector, contra la aguerrida Uruguay. El destino es a veces así de torvo. Carlos Gardel no quería ser menos que cualquiera de sus compatriotas de acogida, por lo que fue a rondar al combinado argentino con su habitual repertorio a fin de darles suerte. Todos sabemos cuál fue el resultado de aquel campeonato, pero para los despistados, consignemos que  Uruguay se alzó con el título. 

Aquello podría obedecer a la casualidad,nada de mal fario destacará el lector más racional, sino fuese porque cinco años después, Don Carlos iba a prestar un último servicio a su  verdadera patria antes de desaparecer de forma trágica- la imagen de Galeano nos viene a la mente cargando las tintas de su pluma y con redomado énfasis regruesando el adjetivo de verdadera, lo que nos causa en realidad pesadumbre por venir de un hombre tan ponderado, que se rebeló no obstante, o el animal que lleva dentro contra cualquier atisbo de comedimiento,el fútbol nos troca en faunos,más si viene mezclado con los asuntos de la patria-. Pues nos confirma con indisimulada alegría que en el año 1935 se jugaba la final de la Copa América, y que Argentina quería vengarse de la derrota del Mundial ganando este nuevo título internacional, por supuesto contra los uruguayos. Gardel fue de nuevo a rondar a la selección de Argentina a su concentración, que poco después volvería a caer en una final contra Uruguay. Los uruguayos afirman que no fue casualidad, que lo que  nuestro protagonista en el fondo anhelaba, era reconciliarse con sus orígenes y con su verdadera patria, Uruguay. En ese mismo año fallece el gran ídolo,y todos en esta ocasión si que estamos seguros,que sufrimos la peor de las derrotas,argentinos y uruguayos.La vida a veces nos infringe estas crueles derrotas,no en vano,nos hemos perdido los tangos de Gardel que nunca fueron.


¿Ayudó Gardel a la conquista uruguaya
del Mundial de fútbol de 1930?

PD; Hemos decidido abordar esta historia, una vez que se han apagado los ecos de la posible salida de Messi del combinado nacional.  Recordar tristes motivos, que azotan iconos del País de la Plata, cuando la concurrencia del que dicen mejor jugador del mundo no estaba garantizada, hubiese sido una falta de tacto por nuestra parte. Recuperado Lío, podremos abrirnos en carne ante el mundo balompédico. 



Otra maravilla, sus carteles o afiches.

miércoles, 24 de agosto de 2016

El tamaño sí que importa.



Sin duda una de las parejas eternas de la literatura, trufada de episodios hilarantes, sería la conformada
  por Scott Fitzgerald y Ernest Hemingway. Nos movemos en las arenas movedizas del primer siglo XX y llueven los testimonios sobre este dúo en París era una fiesta; o lumbreras de la metaliteratura como nuestro Enrique Vila-Matas han recurrido al bisturí de su agudeza, para  apreciar la figura y el rostro de Fitzgerald, oculto en alguno de los protagonistas de  los cuentos de Hem. Bien es cierto que otros autores se meten en el cieno freudiano, con el que sacarán a relucir  matices sexuales en la relación de estos dos monstruos . Afirman con rebozo, que entre ellos hubo un amor platónico en ciernes. Más a su favor juzgan la prescripción de Ernest respecto a las limitaciones que una  esposa acaparadora, Zelda, le imponía a su partenaire literario. Ese noray que le amarraba y le impedía despegar en la literatura a una dimensión más acorde con su talento. ¡¡¡ Si se desprendiese de ella!!! nos parece escuchar esa letanía admonitoria  de un joven Ernest. ( Esta fuga de las dos estrellas literarias que describimos en un post antiguo, alimenta sus especulaciones sobre la naturaleza amorosa de esta relación https://elazoguedemidesespero.blogspot.com.es/2016/02/fugas-reales-e-irreales.html ).

El caso es que Zelda perseguía a Scott Fitzgerald para que viviesen juntos en una perpetua fiesta. Apenas tomaba el novelista americano un trozo de papel en el que plasmar sus ideas, que aparecía la irredenta muchacha, esclava gozosa de la noche, para arrastrarle a la consumación de los placeres de la farra parisina. Así le secaba el talento, le vampirizaba las energías de la juventud  hasta el extremo de que un día llegó el joven rubio con las cuitas dibujadas en su semblante. Ernest le preguntó.- ¿Qué te pasa, amigo?- Fitzgerald titubeaba, porque planeaba la sombra de su fementida esposa, y sabedor de la urticaria que le producían sus historias de alcoba a su colega, se reservó confesar sus temores.  Pero seguidamente balbuceó y su querido Ernest le volvió a insistir. Zelda quién sabe si por una vida de excesos, había acabado como proféticamente indicaba su nombre en una celda, o más bien confinada en un sanatorio. La joven carcomida por unas arrugas prematuras, había  perdido el oremus, babeaba y alternaba momentos de lucidez en los que lanzaba verdaderas diatribas contra su esposo.  


Zelda, una belleza sofisticada, que convirtió en
atribulada la existencia del autor de Suave es la noche

- Zelda dice que su locura es debida a que nunca la he satisfecho en la cama.- El pobre de Scott Fitzgerald siguió murmurando porque la congoja teñía sus mejillas.- Claro, como la tengo tan pequeña. 

Sin pensárselo, Hem cogió su abrigo y se dan ambos una vuelta por los desnudos del Louvre, donde queda en evidencia el canon de verga más clásico,  pequeño y ligero, impronta de elegancia y armonía frente a los turbadores miembros, que los antiguos atribuyen a criaturas pecaminosas, cuyo cuerpo muchas veces deforme, no guarda equilibrio en sus proporciones. Brazos ínfimos conviven en las retamas  de carne de estas recreaciones del pecado, con falos y narices procaces, mientras  sus faces destilan un ardor libidinoso. Fitzgerald salió más reconfortado del Louvre con el equilibrio y proporciones de su sexo.



El boceto en este caso de Da Vinci
de un David con un miembro pequeño,
que guarda equilibrio con el resto del cuerpo

Por el tamaño, en este caso de forma antagónica, los maledicentes de palacio murmuraban  acerca de la extraña comunión que había surgido entre la zarina Alejandra Fiodorovna y la figura odiosa de Rasputín. Creían que en ausencia del Zar Nicolás II, éste ejercía una sombría influencia en los asuntos de Estado y algo más, en los de cama. Sus cortesanos querían guardar por consiguiente el tálamo conyugal de los zares, aunque en realidad, la proximidad del monje loco con la zarina obedecía a otros motivos. El zarevich enfermo de hemofilia  había mejorado mucho del mal que le aquejaba, haciendo menos frecuentes sus hemorragias, gracias a las sanaciones del religioso que imponía los rezos como mejor terapia. No sabemos si por autosugestión, el caso fue que los rezos recetados por el monje loco, surtieron efecto. Hemos de recordar en este punto que en torno a la zarina revoloteaba la ojeriza del pueblo llano a consecuencia de su origen alemán , país contra el que se combatía ferozmente en la I Guerra Mundial. Dos personajes que concitaban rencillas en la opinión pública, pero si además añadimos la propensión al género femenino de Rasputín, al que le inclinaba su salvaje verga según las hablillas del pueblo llano, y que estas inclinaciones provocasen que fuesen legión los maridos de la alta sociedad desairados  vamos tejiendo los mimbres del drama de una muerte , que fue atroz. La versión que nos ha quedado, surge de la declaración en juicio de uno de los maridos ofendidos, el Príncipe Yusupov, que había tramado una red de engaños para asesinar al monacal protagonista de nuestra historia.



Rasputín, inclinado al rezo y la lujuria
tenía un miembro gigantesco

Pero no fue como pensará el lector, en el juicio del asesinato del monje donde el aristócrata ruso nos legó esta versión de los hechos. En la década de 1920, este Príncipe Yusupov había demandado a la Metro Goldwyn- Mayer Co  porque en un largometraje producido por esta compañía, aparecía la princesa Yusupov como la ferviente amante del religioso. El matrimonio negaba esta relación amorosa en el estrado, pero a raíz de una jugosa declaración, que obedece según algunos forenses e historiadores más a una fértil imaginación, nos quedó el relato de la muerte del monje, que sobrecogió a la opinión pública y sirvió para sus fines puesto que la compañía acabó indemnizándoles con 25000 libras de la época. Haciéndonos eco de la misma, el santurrón sobrevive a diversos envenenamientos ( pasteles rellenos de arsénico y matarratas) , como si un halo sobrenatural le protegiese y a otros tantos disparos. Es cuando le arrojan al río, que logran que muera ahogado. Estudios forenses recientes aseguran en cambio que el sanador murió de uno de los disparos que le alcanzó en la cabeza, sin embargo  este relato de leyenda que pergeñó el Príncipe Yusupov, es más sólido en el imaginario colectivo y ha sobrevivido a otras lógicas. Nos preguntamos si el trágico final de Rasputín no hubiese tenido lugar de no tener que saciar los apetitos de su alargada churra. También nos preguntamos si su sexo fue en realidad de tan grandes proporciones, o por esa idea de que el pecado estaba asociado a la desproporción física, llevó al populacho a atribuirle semejantes magnitudes. Porque se conserva su apéndice viril, ¿pero es realmente el suyo?  Hay muchas dudas a este respecto. Aquí dejamos en un link, http://arquehistoria.com/la-fabulosa-leyenda-del-pene-de-rasputin-3177 el periplo que sufrió su presunto miembro que presuntamente amputaron, y que atestigua,también presuntamente,su gran tamaño. Un relato que en el caso de Rasputin transita por  la leyenda como siempre y algunos hechos ciertos.  










domingo, 21 de agosto de 2016

¡LGM1, nos invaden los marcianos!


A escondidas, las tres figuras masculinas mascullaban soliviantadas qué fin dar a la paradoja que escondía la señal registrada por la antena del observatorio. Les ponía en una complicada tesitura, porque el radioespectro revelaba una frecuencia insospechadamente regular ¿Por qué?  ¿ Y sobre todo qué hacer? Son preguntas que aquella noche les reconcomieron por dentro, y que habían sobrevolado la pieza como fantasmas, sin saber ninguno  a qué atenerse. En cualquier caso, uno de los tres atribulados profesores recordó un viejo adagio de los astrónomos en cuanto a  que una repetición de la señal es algo excepcional, dos un hecho prodigioso pero tres un fenómeno imposible. Se habían quedado sin palabras, puesto que el pico en la gráfica se repetía con la misma frecuencia, un segundo, y eso sólo podía significar que era emitida por un ser inteligente, desde el otro lado del espacio. El más joven de ellos, con los ojos llorosos por el escozor que le produjeron el humo de los pitillos, sugirió que quizá lo mejor fuese desembarazarse del radioespectro. Sólo ellos tres estaban al corriente de su existencia- Puede que Jocelyn también se pregunte por la naturaleza de la señal. Y no debemos eliminarlo, excede de nuestras competencias. - Contrapuso el científico más experimentado.



Una señal venida del espacio que alimentaba muchas especulaciones

  - De todas formas, no se puede lanzar nuestro descubrimiento de modo alocado. Pensemos, caballeros.- Confusos, se sumen otra vez en la incertidumbre de sus pensamientos. La radioastronomía estaba en boga en los años sesenta del pasado siglo, ya que llegaba a escrutar adonde a las lentes se le insinuaban únicamente manchas borrosas. En realidad toda la ciencia estaba de enhorabuena: el lanzamiento del Sputnik significó un aldabonazo para la investigación en los países sajones, que creyeron tener la delantera en la carrera espacial, y a los que los rusos habían puesto en evidencia con una tecnología muy primaria. Había que avanzar y los gobiernos incrementaron de forma cuantiosa los presupuestos para ciencia, considerada siempre la hermana pobre del Ministerio de Hacienda(1).

- Yo sigo pensando que deberíamos hacer desaparecer el registro de la señal.- El más lánguido y escéptico, giró sus párpados pesadamente.  - Imaginaos, que este descubrimiento llega a conocimiento de la opinión pública. Por supuesto, esos sandios en medio de la histeria que se armará, querrán comunicarse con los amigos marcianos.- Mustio ante la perspectiva que él mismo avizoraba, añadió.- Y qué pensar de un planeta azul con una gran cantidad de recursos, ¡pues invadirlo! 

- Es un  tema que concierne claramente a la seguridad nacional.- advirtió el tercero de ellos,que limpiaba las cenizas de su overol blanco y respondía al prototipo británico, con mucha flema. .- Yo lo pondría en conocimiento de los servicios secretos. El MI5 y el MI6. Suena a novela de James Bond, pero nosotros no estamos capacitados para entender las implicaciones de este hallazgo.
   
- Quizá cuando la señal ha llegado a nosotros, esa civilización esté extinguida y no represente una amenaza para la humanidad.- Repuso el díscolo efebo, que parecía que no escuchara  a nadie.

Pero la doctorando Jocelyn Bell irrumpió en el departamento del profesor Antony Hewish  con una sombra de locura reflejada en sus ojos. ¡¡¡La invitada inesperada por todos!!! Su tutor de doctorado tenía una política de puertas abiertas, por lo que le había sorprendido el secretismo de una reunión que remedaba a una extraña camarilla de intrigantes. Preguntó si pasaba algo. Su tutor le informó de la importancia del descubrimiento, una frecuencia regular en las observaciones que produjo más desazón de la prevista en la joven. Escasa de peculio, tenía que ceñirse a un calendario muy estricto en su programa de investigación si no quería irse con el rabo entre las piernas de vuelta a su casa, y ¡¡¡ahora aparecían esos malditos hombrecitos verdes!!!. No cabe duda que la joven Bell receló de su mala suerte,cuando se fue a cenar rumiaba contra su malhadado sino y entonó una letanía de lamentaciones. Había peleado tan duro en la universidad, donde los compañeros de clase se mofaban de su presencia en la Facultad de Física a mandíbula batiente. Aprendió a controlar sus arreboles, y quizá, asomasen en los sueños de aquella noche el coro de caras con semblantes divertidos que le acosaban en el  College - una mujer en ciencia....jajaja- así que el recuerdo de sus jocosos y cizañeros compañeros la espolearon para levantarse de la cama y  desafiar el problema que le planteaban los extraterrestres.  

La misma noche de la célebre reunión departamental, cogió un termo, con todas las capas de ropa de las que pudo embutirse y unas mantas con las que se arrebujó mientras examinaba el material que vomitaba la impresora. Leyó y requeteleyó los espectros, la noche avanzaba sigilosa entre los pitidos de los aparatos de registro, hasta que la doctorando Bell que había buceado en estelas inmensas de celulosa, descubrió que desde otro lugar del mapa interestelar alejado de la primera señal que les había desconcertado, registraban otra frecuencia casi idéntica. No podía tratarse de tanto azar, así que la joven determinó que era un fenómeno natural.  Refinando sus apreciaciones, el equipo compuesto por la doctorando y los otros profesores, llegaron a la conclusión de que se trataba de un fenómeno natural que llamaron púlsar, y que era en realidad una estrella de neutrones (2), que giraba sobre si misma produciendo una frecuencia regular. Publicaron todas sus conclusiones en la revista Nature, lo que generó un enorme revuelo en la comunidad científica y en la prensa de todo tipo. Les entusiasmaba el papel fundamental jugado por una doctorando en la resolución del misterio, frente a investigadores de carreras muy dilatadas. Jocelyn confesó sentirse después como un pedazo de carne. 


Con 500000 veces la masa de la tierra, una estrella de neutrones
puede estar concentrada en un barrio del tamaño de Brooklyn 


Más tarde, la Academia sueca premió con el Nobel de física solamente a Antony Hewish como descubridor del púlsar .  Excluyó  ominosamente en nuestra opinión a Jocelyn Bell, balbuciendo como excusa que era una estudiante de doctorando. A pesar de que la brillante científica registrase la secuencia anómala, y resolviese el enigma  de la regularidad de la frecuencia, su papel fue claramente minusvalorado por la Academia ¿Pudieron ser los prejuicios los que nublaron el buen sentido del jurado de la Academia? Arguyen a su favor, para que no se les acuse de machismo, que premiaron dos veces a una mujer, Madame Curie, pero no es suficiente pretexto. Jocelyn no fue reconocida por un descubrimiento en el que su intervención resultó clave. Sin ella, el equipo de Hewish podría haber incurrido en los mayores de los ridículos, con vaticinios que incluían hasta la invasión de los enanos verdes. Con humor, ella misma bautizó a este primer púlsar observado LGM1 (Little Green Men 1). 

Por otra parte, la propia Madame Curie se dejó llevar por los prejuicios cuando rechazó a Enrico  Fermi que quería formar parte de su equipo. Un latino no podía ser un buen científico. Con todo, Fermi llegó a ser uno de los físicos más importantes de la historia. Los prejuicios nos confunden, a eminencias como la gran investigadora polaca, a academias sea por doctorandos o por pertenecer al sexo femenino, el caso es que nos llevan a cometer verdaderas injusticias y omisiones como de la que fue víctima Bell. Esta es la moraleja si es que hubiere alguna de esta historia, con una dramatización es cierto que esperemos que nos disculpen los lectores, el episodio que raya con la ciencia ficción, fue sin embargo real. Ella es una defensora del papel de la mujer en la ciencia, porque son complementarias a los investigadores masculinos. Su tesón le llevó a desentrañar rápidamente uno de los enigmas que se le presentaban a la ciencia. Yo suscribo la opinión de la soberbia científica, Jocelyn Bell. 

De Launch_of_IYA_2009,_Paris_-_Grygar,_Bell_Burnell.jpg: Astronomical Institute, Academy of Sciences of the Czech Republicderivative work: Anrie (talk) - Launch_of_IYA_2009,_Paris_-_Grygar,_Bell_Burnell.jpg, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=9988968
Imagen de la científica Jocelyn Bell en
el IYA 2009 París, descubridora del pulsar
( Wikimedia Commons).



(1) Curiosamente, en la comunidad científica fue celebrado el logro, y algunos científicos occidentales llegaron a poner nombres rusos a sus mascotas, identificados con hitos del proyecto del satélite soviético. Con alborozo, como en el caso de la familia de nuestra protagonista, dejaban que se posase la silueta del engendro ruso en su telescopio, para que todos ellos admirasen el artificio humano. Una reacción contraria, rayana con el pavor suscitó en la población general y en los gobiernos, que iniciaron cazas de brujas a raíz del lanzamiento del Sputnik. El factor positivo fue el que señalamos en el post, el hecho de que se invirtiesen grandes cantidades de recursos en ciencia.

(2) A Freitz Zwicky le tacharon de loco cuando afirmó la existencia de dichas " aberraciones " cósmicas, las estrellas de neutrones, dado que la lógica humana  no se aviene a tamañas proporciones. ¡¡¡¡Una esfera de 20 kilómetros  de diámetro que contenga medio millón de veces la masa de la tierra!!!! Pero el excéntrico astrónomo suizo de origen búlgaro tenía razón.